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En bicicleta entre olivos centenarios

Día 1º. A través de olivos centenarios (Jaén-Alcaudete, 48 km, alternativas de 37 ó 32 km)

En el lugar que nos indiques de Jaén, a primera hora de la mañana, te entregaremos las bicicletas. La distancia de esta etapa es de 48 km. Si te es más cómodo un recorrido más corto, podemos llevarte en vehículo desde Jaén a Torredelcampo (etapa de 37 km) o a Torredonjimeno (etapa de 32 km).

Transitarás en bicicleta por un camino entre cortijos olivareros, atravesando espectaculares viaductos, puentes, túneles y pasarelas, algunos del antiguo ferrocarril ahora rehabilitados. En el punto más alto de toda la vía verde, un formidable peñón nos anuncia la localidad de Martos, con un casco urbano de calles angostas y un castillo medieval. A la salida de esta localidad se encuentra la ruta de los Olivos Centenarios. La etapa concluye próxima a Alcaudete, donde aún te quedará tiempo para visitar sus casas palaciegas y su castillo, que mantienen un excelente estado de conservación.

Día 2º. Por el cauce del río Guadajoz y los paisajes serranos (Alcaudete-Doña Mencía, 27 km)

Esta etapa te permite abandonar, aunque de forma intermitente, la inmensidad del olivar para adentrarte en el monte mediterráneo con la vegetación propia del paisaje serrano andaluz. El camino discurre, en parte, por el cauce del río Guadajoz, entre grandes trincheras y magníficos viaductos realizados a finales del siglo XIX por ingenieros franceses de la escuela de Eiffel. La laguna del Salobral es una reserva natural donde podrás ver aves acuáticas, sobre todo en primavera. Todos los pueblos a tu paso: Luque, Zuheros y Doña Mencía, ofrecen un ambiente y una arquitectura monumental excelente. En el último citado, se incluye una visita cultural guiada y otra al Museo del Vino, que será el punto final de la jornada.

Día 3º. Pueblos con vino e historia (Doña Mencía-Puente Genil, 45 km)

El olivar que acompaña toda la vía verde se alterna, en esta etapa, con un terreno abrupto (¡aunque tu camino siempre será cómodo y de poca pendiente!) y más adelante con viñedos de los que nace la uva del vino Montilla-Moriles. Siguen saliendo a tu paso los impresionantes viaductos y los pueblos con gran interés histórico y paisajístico. Cabra y Lucena contienen tanta historia y riqueza monumental que su visita bien podría prolongarse varias jornadas. Algunas de las antiguas estaciones de tren han sido acondicionadas para centros de visitantes con contenidos relacionados con el Tren del Aceite o el afamado vino de la región.

Como propusimos en la primera etapa, aquellos que deseen menor distancia de pedaleo, tienen la posibilidad de acortar la ruta, acabando en Lucena o, incuso, en Cabra y dedicar más tiempo a la visita de estos pueblos.